Volver y caer en el absurdo.
El bucle absurdo de comprarse un coche para ir a trabajar y trabajar para pagarlo, esa sería una imagen sencilla para explicarlo, pero no deja de representar una realidad mucho más compleja que es en gran medida en la que estamos todos metidos.
Reducir sería tan fácil pero da tanto miedo. Somos unos animales que lo hacemos todo muy difícil, el trabajo y la lucha por la vida lo hemos complicado de una manera extrema a través del dinero y las relaciones entre las personas.
Es muy difícil no caer en el absurdo y no saber porque hacemos todo esto, todas estas tareas de puro mantenimiento para que nada se caiga, para no estar solo, para pagar facturas, para que te quieran, y así hasta un número impensable de acciones y trabajos.
Todo podría volver a ser sencillo y simplemente pintar las paredes de la cueva para pasar el rato y que te quieran un poco el resto de la tribu y puede que hasta te dejen roer algún hueso que les sobre.
La verdad es que ando muy saturado de esta vida absurda. Por mí solo pintaría perros con forma de bisonte llenos de colores.


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